miércoles, 31 de enero de 2018

Lo que le dijo el Búho al Árbol










Había una vez en un lugar y en un tiempo que pudiera ser cualquiera un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto un árbol que estaba profundamente triste.  El pobre árbol, deseperado intentaba todo lo que le sugerían, pero como los demás se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho y al ver la desesperación del árbol, exclamo:  ‘ NO DEDIQUES TU VIDA A SER COMO LOS DEMÁS QUIERAN QUE SEAS’ Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior.  Y el árbol al escucharse oyó la verdad: Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo  a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje.  Tienes una misión, ¡ Cúmplela ! Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.  Así pronto fue admirado y respetado por todos.  Y solo entonces el jardín fue completamente feliz.
Este mensaje es una fábula, pero en la vida real cuantos hay por allí sintiéndose tristes porque no son felices, y no creen en ellos mismos.  No descubren lo valiosos que son como seres humanos, únicos y que venimos a cumplir una misión hermosa.
Escuchen al Búho... con sus palabras mágicas y sabias.

Lic. Brigitt de Sánchez
CNP 16616   @palabrasmagicasdelaradio

sábado, 6 de enero de 2018

Don de Gente



Es la capacidad de relacionarse con otras personas, de forma positiva, una persona con “don de gente” sabe que el punto no está en lo que dice, sino cómo lo dices, y en lo que haces sentir a quien te escucha. Es la persona carismática, que te hace querer prestarle atención e intentar entender lo que quiere explicar. La que recibes con alegría porque sabes que valdrá la pena tu tiempo.  
Aunque se supone que quien domina el concepto se gana el afecto.
Se requiere algo más.
Se necesita mostrar benevolencia, hacer bien,
combinar buenas palabras con mejores obras, amar para ser amado.
La simpática cortesía es el hechizo de los grandes políticos.
Es ser asertivo, es lograr esa estrategia de comunicación de ser oído y entendido con libertad logrando que la opinión se exprese de manera clara y libre.
Tener Don de Gente no es fácil, no se puede fingir porque se nota enseguida, eso nace con la persona.
Una persona con don de gentes te mirará a los ojos, caminará en postura erguida y procurará sonreír, aunque sea una sonrisa pequeña. Esto da la imagen de seguridad, de saber lo que se hace y de prestarle toda tu atención a la persona con la que estás. De esta manera, conforme la persona con la que hables te vea y escuche, reafirmarás la idea que quieres ayudarle, que eres de confianza y que sabes lo que haces. Esto es parte de tener don de gentes, pero solo no basta, claro.
Si realmente te gustaría poseer ese Don, sencillamente practique un poco, pero como les digo eso nace del corazón.

Lic. Brigitt de Sánchez

CNP 16616
 @palabrasmagicasdelaradio